52. Durangoko Azoka

2017 fue un año de cambios en la Durangoko Azoka. A través del acto Omentzetik ereitera, la asociación Gerediaga anunció un cambio de perspectiva: en lugar de conceder el Premio Argizaiola, que miraba al pasado, anunció la Sormen Beka, destinada a soñar y construir el futuro. Durante 25 años, el Premio Argizaiola había homenajeado a creadores, creadoras y agentes que habían aportado luz a la cultura vasca, y en el acto de 2017 se encendieron 25 luces sobre el escenario para reconocer esa trayectoria.

Ahotsenea cumplió 10 años de trayectoria, y durante los días de la feria se puso el broche final a la gira de exposiciones fotográficas y actuaciones especiales realizadas a lo largo del año en distintos puntos de Euskal Herria.

En aquella edición, las puertas de la feria se abrieron y se cerraron a través de la danza. Martxel Rodriguez puso movimiento a la inauguración, mientras que Elene Carreto y Beñat Urrutia se encargaron de la clausura.

24007117657_392d46607e_c